Es un clásico: la vivienda vacía. Esa joya inmobiliaria que solo te cuesta dinero, pero que, ¡sorpresa!, no te da absolutamente nada a cambio. Además de los gastos evidentes como los impuestos, las tasas de comunidad o esos suministros mínimos que no sabes bien para qué sirven, hay algo que no te has planteado: el coste de oportunidad.
Vamos a hacer cuentas. Si en tu zona el alquiler medio es de unos 800 euros, y tu vivienda lleva seis meses vacía, ya has perdido 4.800 euros. Y eso, si te parece poco, ¡te invito a que sigas leyendo! Porque el verdadero coste no está solo en lo que dejas de ingresar, sino en lo que sólo se deteriora más rápido cuando no se le da uso. Sí, tu casa, esa que estás «cuidando» dejándola vacía, probablemente ya tiene goteras que no sabías que existían, las tuberías están inactivas y esos «pequeños» desperfectos que antes no eran un problema, ahora te harán correr con gastos inesperados. 😅
Y aún hay más… Según un informe del Consejo General del Notariado, el 36 % de las viviendas vacías en España corren el riesgo de ser ocupadas ilegalmente. ¿Y sabes lo que eso significa? Que si alguien decide mudarse sin pedir permiso, el proceso de desalojo puede durar más de dos años. ¡Sí, dos años! Durante ese tiempo, seguirás pagando impuestos, tasas municipales y todo lo que tu vivienda vacía necesita, además de seguir sin ingresar ni un euro. ¡Un lujo!
Entonces, ¿qué hacer? Aquí te dejo unas recomendaciones que tal vez te den ganas de ponerte en marcha (o al menos reflexionar un poco):
- Haz inspecciones regulares: Antes de que tu propiedad se convierta en una versión casera de «La Casa de los Horrores».
- Alquila a largo plazo: Si no quieres verte atrapado en un ciclo interminable de inquilinos de paso, lo ideal es un contrato de larga duración. Te ahorras molestias, y probablemente, más ingresos.
- Haz que tu vivienda sea irresistible: Asegúrate de que tu propiedad esté bien cuidada y atractiva para los mejores inquilinos. No quieres que tu casa termine siendo un proyecto de renovación por accidente, ¿verdad?
- Usa servicios que ofrezcan garantías de cobro y gestión total: Porque, seamos sinceros, ¿quién tiene tiempo para las preocupaciones?
Si todo esto te parece mucho trabajo o prefieres que alguien se encargue por ti, no te preocupes: en Teresa Gestora de Alquiler podemos alquilar tu vivienda sin que te rompas la cabeza. Y lo mejor de todo, ¡tu propiedad se revalorizará sin que tengas que poner ni un euro de tu bolsillo para adecuarla!
Al final, tener una vivienda vacía es como tener un coche deportivo guardado en el garaje. Solo que, en lugar de lujo, te da estrés, vacíos (no de gasolina, sino de ingresos) y un dolor de cabeza que podría haberse evitado. 🚗❌
